Presupuestos que van del simple al triple, plazos difíciles de comparar y una decisión sobre idiomas que casi nadie te plantea a tiempo. Esta guía reúne las cifras reales, las fases de un proyecto y las preguntas que conviene hacer antes de firmar.
La cifra corta. Entre 2.500 € y 6.000 € para una web corporativa profesional. Por debajo de 1.500 €, lo que se compra es una plantilla genérica sin trabajo de posicionamiento.
Los precios en Andorra son competitivos respecto a Barcelona o Toulouse, en parte por la fiscalidad del Principado: el IGI está en el 4,5 % frente al 21 % del IVA español. Sobre un proyecto de 4.000 €, la diferencia de impuestos ronda los 660 €. No es el criterio principal para elegir agencia, pero cuenta.
Web corporativa
2.500 € – 6.000 €
De 5 a 15 páginas, diseño a medida, formulario de contacto, optimización técnica y puesta en marcha. El formato habitual para consultores, despachos y pymes.
Tienda online
desde 4.000 €
Catálogo, pasarela de pago, gestión de stock y envíos. El precio sube con el número de referencias y las integraciones (ERP, facturación, logística).
SEO mensual
a partir de 500 €/mes
Contenidos, SEO técnico y seguimiento de posiciones. Es un servicio aparte: una web bien construida se posiciona mejor, pero no se posiciona sola.
A estas cifras hay que añadir los costes recurrentes: dominio y alojamiento, entre 100 € y 400 € al año según el tipo de web, y el mantenimiento si lo contratas. Un presupuesto que no menciona estos puntos suele ser un presupuesto incompleto.
Una web corporativa se publica normalmente entre 5 y 9 semanas después del arranque. Una tienda online, entre 8 y 14. Conviene saber que la fase que más se alarga casi nunca es el desarrollo.
Definición y contenidos
1 – 2 semanasObjetivos, público, estructura de páginas y recopilación de textos e imágenes. Es la fase que más se alarga cuando los contenidos no están listos.
Diseño
1 – 2 semanasMaquetas de las páginas principales, validación de la identidad visual y de la estructura antes de escribir una sola línea de código.
Desarrollo
2 – 4 semanasIntegración, responsive, rendimiento, formularios, multilingüe si aplica, y SEO técnico incorporado desde el principio.
Pruebas y publicación
1 semanaRevisión en varios navegadores y dispositivos, configuración de analítica, redirecciones si hay web anterior, y puesta en producción.
El cuello de botella. En la mayoría de proyectos que se retrasan, el motivo son los contenidos: textos que no llegan, fotos pendientes, validaciones que tardan. Tener los textos listos antes de arrancar puede acortar el proyecto en varias semanas.
Tres decisiones marcan el resto del proyecto, y las tres se toman mejor antes de pedir presupuestos.
El dominio
El .ad está gestionado por Andorra Telecom y se reserva a entidades con presencia registrada en el Principado. Refuerza la señal local, pero no es obligatorio: muchos negocios andorranos usan un .com, sobre todo si venden también en España o Francia.
El objetivo real de la web
Captar clientes desde Google, servir de tarjeta de presentación en reuniones comerciales, o vender directamente. Son tres webs distintas, con presupuestos distintos. Si no lo defines, lo definirá la agencia por ti.
Quién escribe los textos
Es la ambigüedad más frecuente en los presupuestos. La redacción profesional multilingüe tiene un coste real; si no aparece en el presupuesto, probablemente se espera que la aportes tú.
No hay una respuesta universal, pero sí un criterio simple: quién va a actualizar la web y con qué frecuencia.
WordPress
Tiene sentido si vas a publicar contenidos con regularidad y quieres autonomía total. A cambio, exige mantenimiento: actualizaciones, copias de seguridad y vigilancia de seguridad de los plugins.
Código a medida
Más rápido, más ligero y con menos superficie de ataque. Encaja cuando la web cambia poco y el rendimiento importa. La contrapartida es que dependes de un desarrollador para cambios estructurales.
Sea cual sea la opción, exige por escrito que la web y el código te pertenecen tras la entrega. Es la cláusula que más problemas evita cuando un día decides cambiar de proveedor.
Es la particularidad andorrana que más se subestima. El catalán es la lengua oficial, pero una parte importante del negocio se hace en español, y el francés pesa por los residentes franceses y la proximidad con el sur de Francia.
Un sitio multilingüe bien hecho no es el mismo sitio traducido tres veces. Necesita URLs propias por idioma, etiquetas hreflang correctas y contenidos adaptados a lo que busca cada mercado. Las palabras clave no se traducen literalmente: quien busca en español no escribe lo mismo que quien busca en catalán.
Añadir idiomas después del desarrollo casi siempre cuesta más que preverlos desde el principio, porque obliga a revisar la estructura de URLs y la arquitectura de contenidos. Si el multilingüismo no aparece en tu presupuesto, pregúntalo explícitamente.
Una agencia seria entrega la web con las bases técnicas correctas: velocidad de carga, estructura de títulos, etiquetas, datos estructurados, sitemap y redirecciones si había una web anterior. Eso es el punto de partida, no el resultado.
Posicionarse en búsquedas competitivas requiere contenidos y trabajo continuo, y se factura aparte. Es una distinción importante a la hora de comparar presupuestos: una oferta que incluye «SEO» sin detallar qué cubre no es comparable con otra que lo desglosa.
Una señal fiable. Desconfía de quien te garantice la primera posición en Google. Nadie controla el algoritmo. Lo que sí puede comprometerse una agencia es a un método, a informes periódicos y a indicadores medibles.
Si quieres profundizar en cómo elegir proveedor, nuestra página de agencia web en Andorra detalla nuestro enfoque, los sectores con los que trabajamos y casos reales de clientes andorranos.
HTMC Agency está basada en Andorra y trabaja en catalán, español y francés. Te damos un presupuesto detallado en 24 horas, sin compromiso, con el alcance escrito punto por punto.
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